lunes, 2 de junio de 2008

La Sustentabilidad somos Todos

No hay ruta viable hacia una efectiva sustentabilidad de los empaques plásticos si omitimos, ignoramos o dejamos fuera –por las razones que sean- a uno o más de los integrantes de la cadena de suministro, desde las materias primas más básicas, pasando por los demás eslabones transformadores, los proveedores de maquinaria y equipo, hasta quienes usan los empaques para contener sus productos, quienes los distribuyen y, al final, quienes los consumen y disponen de los empaques usados.

En otras palabras, la sustentabilidad de un empaque plástico no depende sólo de quienes lo diseñan o fabrican sino también de quienes los utilizan y los consumen y de otros relacionados con los anteriores. Por lo tanto, ni las grandes firmas dueñas de las marcas ni las cadenas comerciales pueden ir solas, sin el concurso de los fabricantes de los empaques y sus proveedores de materias primas y maquinaria, así como de los acopiadores y recicladores.

Aunque el trabajo en equipo puede darse en grupos de empresas individuales (una cadena comercial con un abastecedor de productos de limpieza, con el transformador de plásticos que le abastece, con un reciclador que recupere, etc.) los resultados se acrecientan, optiman, y tienen mayor valor si ese equipo y el trabajo abarca a más participantes de cada eslabón, lo cual se puede lograr con el concurso de sus agrupaciones como, en el caso de los plásticos, de la ANIPAC.

Pensemos en empaques consumidos en un súper, bolsas o películas. Pensemos en que la cadena comercial quiere mejorar su sustentabilidad y para ello, el departamento de compras comunica a sus actuales proveedores los nuevos requisitos que incluyen reducción de peso, restricción de materiales u otra propiedad que antes no pedía (p.ej.: biodegradable o contenido de reciclado) y dándoles un plazo para que coticen los nuevos empaques. ¿Qué puede ocurrir? Una o varias cosas…

  • Que la reducción de peso se consiga reduciendo dimensiones o añadiendo cargas, disminuyan las propiedades y el empaque no funcione como antes
  • Que los materiales alternos no permitan dar las propiedades del empaque original porque se escogieron sin hacer consultas o pruebas previas
  • Que la nueva propiedad (biodegradabilidad) se consiga a mayor costo o se satisfaga parcialmente
  • Que se acabe comprando por precio y no por su balance con el desempeño del empaque y su grado de sustentabilidad
  • Que, a fin de cuentas, el nuevo empaque no sea realmente más sustentable que el anterior y/o el consumidor final acabe pagando más o recibiendo un servicio (el empaque) de menor calidad

Pensemos en el caso contrario, que el proyecto de sustentabilidad se realiza en forma planeada, participativa, con suficiente oportunidad y rigor. Imaginemos que la misma cadena comercial trabaja de manera coordinada con un grupo más amplio de productores de empaques (las mismas bolsas o películas) definiendo las nuevas especificaciones con el concurso de especialistas de las empresas y asesores externos, que se realizan pruebas sobre diseños alternativos y se acuerda convertir las especificaciones finales en una norma aplicable a todos. ¿Qué podría ocurrir?

  • Que se llegue a un diseño mutuamente acordado que sí tenga el balance de atributos económicos, técnicos, ambientales y de seguridad que lo hagan más sustentable
  • Que los productos de todos los proveedores sean equivalente e intercambiables al tener que guardar conformidad con un estándar o una norma preestablecidos
  • Que todos los usuarios de los nuevos empaques sigan por le mismo camino
  • Que la competencia de precios sea sana al estar respaldada por el cumplimiento de características de desempeño similares y adecuadas de los productosQue los beneficios en cuanto a una mayor sustentabilidad se puedan medir con precisión para darle al consumidor información certera y veraz

Me pregunto si ¿No sería buena una coalición o alianza en México que emprendiera un gran proyecto en empaques sustentables?...

Reunir los esfuerzos de productores de envases y embalajes, proveedores de sus materias primas y equipos, especialistas en empaque, usuarios intermedios como las grandes marcas y también a los grandes comercializadores de los productos de consumo daría resultados mucho mayores que las acciones aisladas (y a veces sesgadas) de las empresas en lo individual.

Las agrupaciones de industriales pueden jugar un papel importantísimo que nadie debiera soslayar, menos los involucrados en la cadena de los envases y embalajes, sobre todo en su diseño, uso y distribución. Agrupaciones como la ANIPAC o la AMEE tienen a su alcance un universo más amplio y completo de productores de envases y embalajes que cualquier departamento de diseño o de compras de una empresa de bienes de consumo por lo que su colaboración podría ser invaluable para este propósito.

¿No sería mejor trabajar juntos que trenzarnos en la discusión sobre si unas bolsas chinas son o no de plástico, o si son de casi quince o de casi tres pesos?

Sus comentarios siguen siendo más que bienvenidos en el Café Plastitlán, un rinconcito para la charla sustentable…

Saludos a todos.

P.D.: Hay nuevas Cartas al Industrial con temas de actualidad y también la primera edición de los Indicadores infoplas con un balance de nuestra industria al primer trimestre de 2008. Los documentos están a su disposición si le pican
aquí o aquí

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