En la charla anterior
hablé de lo que significa la innovación y que uno de sus requisitos era que el
cambio implicara algo diferente respecto de lo que hace u ofrecen los
competidores. Hoy cabe preguntarnos ¿Qué carambas es eso de diferenciarnos?
Diferenciarnos es tener y
ofrecer algo –con valor para el cliente- que nuestros competidores no tengan ni
puedan ofrecer, algo que satisfaga las expectativas de los clientes de manera
superior y en forma distinta a como lo hace nuestra competencia. Suena sencillo
pero a la hora de la hora no es tan fácil saber y entender bien qué tanto, en
qué somos diferentes y qué tanto lo perciben y valoran quienes toman las
decisiones de compra.
Dos académicos, Macmillan
y MacGrath de Wharton y Columbia, analizaron este asunto ya hace tiempo (1997)
y encontraron que la diferenciación entre competidores puede darse a lo largo
de lo que llamaron la “cadena de consumo” de los clientes que inicia desde el
momento en que se enteran (o los enteramos) de nuestra oferta hasta el punto en
que dejan de usar o se deshacen de nuestro producto. En términos plastiqueros,
la cadena de compra abarcaría desde la etapa en que el cliente se entera de
nosotros y del material o producto que ofrecemos hasta que lo transforma y lo
entrega a sus respectivos clientes y estos lo consumen como producto terminado.
A lo largo de la cadena
de consumo, los clientes nos van percibiendo e interactúan con nosotros –y con
otros proveedores- de varias maneras y para propósitos diversos. Es en cada una
de esas instancias donde un competidor puede diferenciarse de los demás. Veamos
algunos ejemplos pertinentes a un proveedor de materias primas…
¿Cómo nos hacemos notar a
los clientes? ¿Cómo les hacemos saber de nuestra oferta? Prácticamente todos
tienen páginas en internet y aparecen en los directorios industriales. La
diferencia está en la manera en que les hacemos accesible la información sobre
nuestra oferta pues, si está escondida detrás de varios clicks o puesta en
lindas páginas de Java que tardan mucho en cargarse, difícilmente encontrarán
una diferencia que les invite a enterarse de lo que queremos ofrecerles. Igual
pasa con las direcciones y teléfonos de contacto, sobre todo cuando el cliente
tiene que llenar un formulario para que le demos información sobre la persona
con quien él quiere hablar. Los proveedores que son fáciles de localizar se
diferencian y adquieren una ventaja respecto de los que no lo son.
La decisión de compra de
los plastiqueros no se basa solamente en el precio por kilo. Otros factores que
toman en cuenta al momento de decidir incluyen las formas de pago, el plazo de
crédito, la forma y el tiempo de entrega e incluso las garantías que podemos
darle de que el material funcionará bien en sus máquinas. El proveedor con buen
conocimiento de estos otros factores y de la manera como puede combinarlos para
hacer más atractiva su oferta se diferencia de los que solamente ofrecen precio
y lo demás lo manejan como algo estándar o incluso fijo.
¿Qué hacemos después de
entregado el producto? Quienes solamente esperan a que venza el plazo del
crédito para ir a cobrar y no atienden al cliente con lo que puede ocurrir en
el momento en que consume la resina nunca se van a diferenciar de aquel
proveedor que acompaña al cliente en la instalación en planta de un contratipo
o en la verificación de que el material está funcionado como debería. No dudo
que algunos sí hagan esto pero, la pregunta es si lo hacen de manera
sistemática, con todos los clientes y en la mayoría de los embarques.
Pocos proveedores de
materia prima ofrecen asistencia técnica real al procesador. Las páginas en
internet de ninguno de los principales tiene un teléfono al que los clientes
puedan llamar cuando se les presenta un problema, mucho menos un chat en línea
por donde puedan ser atendidos por alguien con conocimientos técnicos que les
ayuden a resolver un atorón en sus líneas de producción o con el producto
terminado. Tampoco conozco a un proveedor que se ocupe en dar información a sus
clientes sobre los mercados donde el procesador compite, sus tendencias y
novedades.
En todos y cada uno de
estos aspectos hay oportunidades para diferenciarse de los demás competidores.
Páginas limpias y ligeras, información accesible, contacto rápido y directo,
precios por valor creado al cliente, asistencia para la resolución de
problemas, acompañamiento en la instalación y durante el consumo del material,
interés por lo que sucede en el mercado de los clientes e información que les
sea útil en este respecto son apenas unas cuantas maneras que el cliente nos
vea, sienta y valore como un proveedor diferente de los demás y nos prefiera.
¿Qué tan diferentes o
iguales somos respecto de nuestros competidores? ¿Ya lo analizamos a detalle?
Saludos cordiales
Eduardo de la Tijera
Coeto

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