jueves, 10 de enero de 2013

Innovar para no morir


Si el dilema está en “innovar o morir” ¿Cómo hacerle para no morir? ¿Cómo innovar?... Empecemos por el principio: ¿Qué es innovación?

Innovación es todo cambio en procesos, productos, formas de operar o servicios que nos diferencia de los demás competidores y crea valor para los clientes –y para nosotros- dándonos una ventaja sostenible.

§  Cambio: Las innovaciones implican cambios aunque no cualquier cambio es innovación. Los cambios que no nos diferencian, no crean valor o no se traducen en ventajas sostenibles pueden ser sólo una mejora interna que siempre será bienvenida, pero nunca una innovación.

§  Diferenciación: Los cambios que no llevan a hacernos diferentes a los demás no son innovación porque no modifican la percepción ni las preferencias de los clientes. Pueden ser mejoras internas, graduales o incluso radicales pero mejoras que se quedan sólo para nuestros ojos.

§  Creación de Valor: Aunque un cambio nos diferencie, vale poco si no crea un valor transmisible a nuestros clientes, que ellos perciban y valoren en la justa dimensión que los haga preferirnos. Sin creación de valor, la diferenciación se queda en mera peculiaridad.

§  Ventaja Sostenible: Crear valor para el cliente, diferenciarnos de la competencia a través de cambios en nuestros procesos, productos y demás sirve de poco si la ventaja que genera a nuestro favor es fácil de imitar o desaparece pronto por otra acción de nuestros competidores.

La combinación de los cuatro ingredientes, ni uno menos ni uno más, nos permite innovar y ser innovadores. Pero, ojo, innovar no es algo personal sino de toda la organización, no es aleatorio ni ocasional sino algo sistemático y sostenido, no es gratuito pues implica inversión en tiempo, esfuerzo y recursos, y no es imbatible porque los competidores también pueden innovar o nosotros sabotearnos nuestras innovaciones si no las gestionamos bien.

¿Qué nos movería en lo individual a embarcarnos en un esfuerzo de innovación? Sus beneficios…

La innovación hace nuestro trabajo más fácil y redituable porque al crear valor y diferenciarnos ante los clientes ganamos nuevos clientes y mantenemos o acrecentamos a los actuales. Además, la innovación crea valor para nosotros, en lo personal, y nos diferencia de nosotros mismos en lo que éramos antes, dando mejores resultados y haciéndonos acreedores a estímulos y recompensas.

Y ¿Cómo ser Campeones de la Innovación?

§  Con una política de la alta dirección que sea explícita, bien definida y comunicada a todos y que ligue la innovación con la estrategia competitiva de la empresa

§  Con espacio, tiempo y recursos que nos permitan a aprender a innovar y a entrenarnos en la innovación

§  Con un sistema y herramientas que nos guíen y nos faciliten la generación de las ideas innovadoras, su desarrollo, su implantación y la evaluación de sus resultados

§  Con estímulos y recompensas para todos quienes participen en el proceso de innovación, sin cohibir que se asuman riesgos ni castigar cuando se presente un fracaso, elementos ineludibles de la genética de la innovación.

Entendiendo bien estos ocho ingredientes de la receta básica -y actuando en consecuencia- no nos tomaría mucho tiempo empezar a generar las primeras innovaciones que, en sí mismas, serían el aliciente para seguir innovando, como forma de ser y hacer las cosas en adelante, para no morir…

Los invito a que sigamos en el Café Plastitlán hablando de innovación entre taza y taza de un aromático cafecito...

Saludos cordiales

Eduardo de la Tijera Coeto

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